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Hambre emocional o hambre real

¿Sabes diferenciar entre hambre emocional o hambre real? En estos días de cuarentena se vuelve todo un paseo repetitivo el ir y venir a la nevera. La cocina se ha vuelto el espacio de la casa más visitado en estos días de aislamiento.

Y es comprensible, es la manera de muchos canalizar el estrés que nos provoca este encierro. Pero, cuando realizas esa acción de va y ven te has detenido a preguntarte "¿Realmente tengo hambre?; Si acabo de comer hace solo 10 minutos, ¿por qué vuelvo a la nevera por comida?"

En situaciones como estas tendemos a actuar por impulsividad con la comida y no nos detenemos a pensar. Ir a la nevera, pillar lo primero que encontremos, que suelen ser comidas altamentes caloricas y poco saludable.

Esto conlleva al aumento de peso y, por el tipo de alimento que como te comente suele ser alto en carbohidratos refinados y azúcares, te produce ansiedad, nunca terminas de saciarte y evita que distingas entre hambre real o hambre emocional.

Te preguntarás ¿por qué? si como, voy picando de cuando en cuando y más y más.  Esto pasa cuando descargamos en la comida sentimientos como el estrés y ansiedad que nos producen situaciones como las que actualmente estamos viviendo.

Picoteamos y tenemos más ganas de seguirlo haciendo, y esto sucede por los alimentos que elegimos para picotear pensando que nos calmarán la ansiedad, y sucede todo lo contrario.

Para que esto no ocurra y se reduzca la ansiedad que te dan ciertos alimentos, debes eliminar de tus picoteos esos alimentos hipercalóricos, tales como: hidratos simples, bollerias, pan y azúcares. Todos estos actúan afectando a nuestro sistema disparando insulina en sangre que se traducirá en un aumento de peso indeseado y con un problema añadido, la sensación de culpabilidad contigo mismo.

¿Cómo diferenciamos hambre emocional de hambre real?

Si durante los meses anteriores a este encierro seguías unas pautas en tu alimentación que te mantenían saludable y en el peso deseado o estabas en camino a ello, 3-4-5 comidas al día con sus horarios, solo es cuestión de volver a ello y continuar con dicho comportamiento, aunque estemos en casa. 

Cuando comenzó el aislamiento y le preguntaba a algunos de mis pacientes en la consulta por whatsApp: ¿qué tal? ¿cómo llevas la dieta?; me valía la respuesta de los primeros 15 días: "No estoy en eso, estoy ansiosa, me lo como todo", pero al ver que el encierro se prolonga 2-3 meses, ¡ya no me vale esa respuesta!  Quieres estar saludable cuando todo esto pase, verte bien, estoy segura que si. ¿Por qué tirar por la borda todo lo que has logrado?

Retoma tus buenos hábitos y si nuevamente sucede el ataque a la nevera, siéntate a pensar, autocontrola, reflexiona e identifica si realmente es hambre o no.

No te castigues por comerte un capricho algunos días, no se trata de eso. Es solo que aprendas, seas consciente e identifiques cuando parar.

¿Cómo no caer en alimentos que no nos beneficien?

¡Fácil! No llevándolos a casa. Lleva solo los saludables y no tendrás opción. Frutos secos naturales, pepinillos, crema de cacahuete, chocolate 90% puro, aguacate, palitos de zanahorias. Estos tipos de alimentos ayudarán a controlar tus niveles de insulina en sangre y por ende tu ansiedad por picar.

Espero que te ayuden mis consejos y logres mantener tu mejor versión para cuando todo esto acabe. Juntos los superaremos!.


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